Estudio concluye que más sobrevivientes de cáncer infantil probablemente se beneficien de la evaluación genética

St. Jude Children’s Research Hospital ha completado la primera secuenciación del genoma completo de los sobrevivientes de cáncer y se descubrió que el 12 % de los sobrevivientes de cáncer infantil tienen mutaciones relacionadas con un mayor riesgo de cáncer.

Memphis, Tennessee, 3 de abril de 2017

Los coautores principales Jinghui Zhang, Ph.D., y Leslie Robison, Ph.D., hablan sobre los resultados con los primeros coautores, Carmen Wilson, Ph.D., y Zhaoming Wang, Ph.D.

Los coautores principales Jinghui Zhang, Ph.D., y Leslie Robison, Ph.D., hablan sobre los resultados con los primeros coautores, Carmen Wilson, Ph.D., y Zhaoming Wang, Ph.D.

El 12% de los sobrevivientes de cáncer infantil tienen mutaciones de las células germinales que los ponen a ellos o a sus hijos en un mayor riesgo de desarrollar cáncer, de acuerdo con un estudio fundamental presentado en el día de hoy en la reunión anual de la Asociación Estadounidense de Investigación Oncológica. Se espera que los hallazgos de St. Jude Children’s Research Hospital tengan un impacto inmediato y que potencialmente puedan salvar vidas en la creciente población de sobrevivientes de cánceres infantiles.

El estudio de más de 3000 sobrevivientes de cáncer infantil a largo plazo de St. Jude es, aparentemente, la primera vez en que la secuenciación del genoma completo se usa en un grupo numeroso de sobrevivientes de cáncer para estudiar el impacto de los factores genéticos en el riesgo de cáncer en toda la vida.

“Estos resultados sugieren que muchos más sobrevivientes de cáncer infantil se beneficiarían de la evaluación y asesoramiento genético”, dijo Leslie Robison, Ph.D., Director del Departamento de Epidemiología y Control del Cáncer de St. Jude. “Para los sobrevivientes de cáncer, esta investigación marca el comienzo de una nueva era en la supervisión y prevención del cáncer”. Él y Jinghui Zhang, Ph.D., Directora del Departamento de Biología Computacional de St. Jude, son coautores principales.

Los investigadores recomendaron expandir la evaluación y el asesoramiento genético para incluir a los sobrevivientes de cáncer infantil que hayan sido diagnosticados con cánceres secundarios y cuyo tratamiento de cáncer infantil no incluyó radioterapia. Ahora se recomienda la derivación para los sobrevivientes cuyo tratamiento inicial incluyó radioterapia y que han desarrollado cáncer de mama secundario, cáncer de tiroides o sarcomas en los centros de tratamiento con radiación. En la actualidad la evaluación genética para las mutaciones de las células germinales y habitualmente heredadas se reserva para los sobrevivientes con antecedentes familiares de cáncer.

Junto con el aumento de la evaluación para los sobrevivientes, los hallazgos deben ayudar en el diseño de enfoques terapéuticos personalizados basados en los perfiles genéticos de los niños con cáncer de diagnóstico reciente.

“Si bien hay una amplia bibliografía científica sobre los efectos tardíos de la terapia oncológica, incluso el riesgo de que los sobrevivientes desarrollen cánceres posteriores, hasta ahora se sabía poco sobre la contribución de la genética”, dice Zhang. “En función de estos hallazgos, estimamos que más de 32000 de los más de 400000 sobrevivientes de cáncer infantil en los Estados Unidos tienen riesgo de sufrir un segundo o incluso un tercer cáncer debido a que tienen mutaciones en los genes conocidos de predisposición al cáncer”.

La investigación se centró en mutaciones patógenas o probablemente patógenas de las células germinales en 156 genes que están relacionados con un alto riesgo de cáncer. La lista incluye 60 genes (genes heredados de predisposición al cáncer de una forma autosómica dominante) que dejan a los portadores en riesgo de cáncer cuando incluso una de las dos copias de los genes se altera. El 12 % de los 3007 participantes del estudio tuvo mutaciones relacionadas con el cáncer en uno de los 156 genes de riesgo de cáncer y aproximadamente el 6 % tuvo mutaciones en uno de los 60 genes de predisposición al cáncer.

Anteriormente, los investigadores de St. Jude informaron que el 8.5 % de los pacientes recién diagnosticados con cáncer infantil tienen mutaciones en uno de los 60 genes de predisposición al cáncer. “Esperamos encontrar mutaciones en un porcentaje similar o levemente menor de los sobrevivientes a largo plazo de cáncer infantil”, dijo Zhang.

Un total de 26 sobrevivientes tuvieron mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2 que están relacionados con el cáncer de mama, no con el cáncer infantil, convirtiéndolos en los genes que más frecuentemente mutan en este estudio. El cáncer de mama también fue uno de los cánceres secundarios más frecuentemente diagnosticados. Hubo 60 casos de cáncer de mama en 53 participantes del estudio. Otros genes que mutaron con frecuencia fueron RB1, NF1 y TP53.

La contribución genética al riesgo de cáncer varió en los 448 sobrevivientes con uno o más cánceres posteriores. Entre los sobrevivientes cuyo tratamiento de cáncer infantil no incluyó radiación y que desarrollaron cánceres secundarios, el 19 % tenía mutaciones en uno de los 156 genes de riesgo de cáncer. En cambio, la genética no estuvo relacionada con el aumento de los cánceres de piel sin melanoma o meningiomas experimentados por los sobrevivientes cuyo tratamiento de cáncer infantil incluyó radiación. Sin embargo, los sobrevivientes que tienen mutaciones de alto riesgo y que recibieron radioterapia para el cáncer infantil tienen un riesgo 11 veces mayor de desarrollar cáncer de mama y sarcomas secundarios.

Los investigadores notaron que las mutaciones en los genes de predisposición al cáncer no siempre llevan al cáncer. “Si bien estas mutaciones suponen un mayor riesgo de cáncer para los sobrevivientes y sus hijos en el futuro, no significa que el cáncer es inevitable”, dijo Zhaoming Wang, Ph.D. de Biología Computacional de St. Jude. Él presentó los hallazgos y es primer coautor del estudio con Carmen Wilson, Ph.D., una adjunta de investigación de Epidemiología y Control del Cáncer de St. Jude. Él agregó: “A medida que identificamos y entendemos más las mutaciones de las células germinales en los genes de predisposición al cáncer, esperamos Los coautores principales Jinghui Zhang, Ph.D., y Leslie Robison, Ph.D., hablan sobre los resultados con los primeros coautores, Carmen Wilson, Ph.D., y Zhaoming Wang, Ph.D.

El 12 % de los sobrevivientes de cáncer infantil tienen mutaciones de las células germinales que los ponen a ellos o a sus hijos en un mayor riesgo de desarrollar cáncer, de acuerdo con un estudio fundamental presentado en el día de hoy en la reunión anual de la Asociación Estadounidense de Investigación Oncológica. Se espera que los hallazgos de St. Jude Children’s Research Hospital tengan un impacto inmediato y que potencialmente puedan salvar vidas en la creciente población de sobrevivientes de cánceres infantiles.

El estudio de más de 3000 sobrevivientes de cáncer infantil a largo plazo de St. Jude es, aparentemente, la primera vez en que la secuenciación del genoma completo se usa en un grupo numeroso de sobrevivientes de cáncer para estudiar el impacto de los factores genéticos en el riesgo de cáncer en toda la vida.

“Estos resultados sugieren que muchos más sobrevivientes de cáncer infantil se beneficiarían de la evaluación y asesoramiento genético”, dijo Leslie Robison, Ph.D., Director del Departamento de Epidemiología y Control del Cáncer de St. Jude. “Para los sobrevivientes de cáncer, esta investigación marca el comienzo de una nueva era en la supervisión y prevención del cáncer”. Él y Jinghui Zhang, Ph.D., Directora del Departamento de Biología Computacional de St. Jude, son coautores principales.

Los investigadores recomendaron expandir la evaluación y el asesoramiento genético para incluir a los sobrevivientes de cáncer infantil que hayan sido diagnosticados con cánceres secundarios y cuyo tratamiento de cáncer infantil no incluyó radioterapia. Ahora se recomienda la derivación para los sobrevivientes cuyo tratamiento inicial incluyó radioterapia y que han desarrollado cáncer de mama secundario, cáncer de tiroides o sarcomas en los centros de tratamiento con radiación. En la actualidad la evaluación genética para las mutaciones de las células germinales y habitualmente heredadas se reserva para los sobrevivientes con antecedentes familiares de cáncer.

Junto con el aumento de la evaluación para los sobrevivientes, los hallazgos deben ayudar en el diseño de enfoques terapéuticos personalizados basados en los perfiles genéticos de los niños con cáncer de diagnóstico reciente.

“Si bien hay una amplia bibliografía científica sobre los efectos tardíos de la terapia oncológica, incluso el riesgo de que los sobrevivientes desarrollen cánceres posteriores, hasta ahora se sabía poco sobre la contribución de la genética”, dice Zhang. “En función de estos hallazgos, estimamos que más de 32000 de los más de 400000 sobrevivientes de cáncer infantil en los Estados Unidos tienen riesgo de sufrir un segundo o incluso un tercer cáncer debido a que tienen mutaciones en los genes conocidos de predisposición al cáncer”.

La investigación se centró en mutaciones patógenas o probablemente patógenas de las células germinales en 156 genes que están relacionados con un alto riesgo de cáncer. La lista incluye 60 genes (genes heredados de predisposición al cáncer de una forma autosómica dominante) que dejan a los portadores en riesgo de cáncer cuando incluso una de las dos copias de los genes se altera. El 12 % de los 3007 participantes del estudio tuvo mutaciones relacionadas con el cáncer en uno de los 156 genes de riesgo de cáncer y aproximadamente el 6 % tuvo mutaciones en uno de los 60 genes de predisposición al cáncer.

Anteriormente, los investigadores de St. Jude informaron que el 8.5 % de los pacientes recién diagnosticados con cáncer infantil tienen mutaciones en uno de los 60 genes de predisposición al cáncer. “Esperamos encontrar mutaciones en un porcentaje similar o levemente menor de los sobrevivientes a largo plazo de cáncer infantil”, dijo Zhang.

Un total de 26 sobrevivientes tuvieron mutaciones en los genes BRCA1 o BRCA2 que están relacionados con el cáncer de mama, no con el cáncer infantil, convirtiéndolos en los genes que más frecuentemente mutan en este estudio. El cáncer de mama también fue uno de los cánceres secundarios más frecuentemente diagnosticados. Hubo 60 casos de cáncer de mama en 53 participantes del estudio. Otros genes que mutaron con frecuencia fueron RB1, NF1 y TP53.

La contribución genética al riesgo de cáncer varió en los 448 sobrevivientes con uno o más cánceres posteriores. Entre los sobrevivientes cuyo tratamiento de cáncer infantil no incluyó radiación y que desarrollaron cánceres secundarios, el 19 % tenía mutaciones en uno de los 156 genes de riesgo de cáncer. En cambio, la genética no estuvo relacionada con el aumento de los cánceres de piel sin melanoma o meningiomas experimentados por los sobrevivientes cuyo tratamiento de cáncer infantil incluyó radiación. Sin embargo, los sobrevivientes que tienen mutaciones de alto riesgo y que recibieron radioterapia para el cáncer infantil tienen un riesgo 11 veces mayor de desarrollar cáncer de mama y sarcomas secundarios.

Los investigadores notaron que las mutaciones en los genes de predisposición al cáncer no siempre llevan al cáncer. “Si bien estas mutaciones suponen un mayor riesgo de cáncer para los sobrevivientes y sus hijos en el futuro, no significa que el cáncer es inevitable”, dijo Zhaoming Wang, Ph.D. de Biología Computacional de St. Jude. Él presentó los hallazgos y es primer coautor del estudio con Carmen Wilson, Ph.D., una adjunta de investigación de Epidemiología y Control del Cáncer de St. Jude. Él agregó: “A medida que identificamos y entendemos más las mutaciones de las células germinales en los genes de predisposición al cáncer, esperamos descubrir que la genética cumple un rol incluso más importante en el riesgo de cáncer a lo largo de toda la vida para algunos sobrevivientes”.

Este estudio involucra a sobrevivientes de cáncer de St. Jude inscritos en el estudio de Cohorte de por vida de St. Jude (LIFE de St. Jude). Ellos se realizaron una secuenciación del genoma completo y una secuenciación de exoma completo durante 2015-16. LIFE de St. Jude ha inscrito a más de 4200 sobrevivientes a largo plazo y pretende mejorar la vida de los sobrevivientes de cáncer infantil ahora y en el futuro. Los participantes regresan a St. Jude periódicamente para realizarse evaluaciones clínicas y funcionales durante varios días.

Los otros autores son John Easton, Dale Hedges, Gang Wu, Michael Rusch, Michael Edmonson, Jennifer Lanctot, Eric Caron, Kyla Shelton, Kelsey Currie, Matthew Lear, Heather Mulder, Donald Yergeau, Celeste Rosencrance, Bhavin Vadodaria, Yadav Sapkota, Russell Brooke, Wonjong Moon, Evadnie Rampersaud, Xiaotu Ma, Shuoguo Wang, Ti-Cheng Chang, Stephen Rice, Andrew Thrasher, Aman Patel, Cynthia Pepper, Xin Zhou, Xiang Chen, Wenan Chen, Deo Kumar Srivastava, Chimene Kesserwan, Kim Nichols, James Downing, Melissa Hudson y Yutaka Yasui, todos de St. Jude; Qi Liu de University of Alberta, Edmonton de Canadá; y Shawn Levy, Angela Jones y Braden Boone, todos de HudsonAlpha, Huntsville, Alabama.

El estudio fue financiado en parte por un subsidio (CA195547) del Instituto Nacional del Cáncer, parte de los Institutos Nacionales de la Salud, y ALSAC, la rama de recaudación de fondos de St. Jude.

St. Jude Children’s Research Hospital

St. Jude Children’s Research Hospital está liderando la manera en la que el mundo comprende, trata y cura el cáncer infantil y otras enfermedades potencialmente mortales. Es el único Centro Integral para el Cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) exclusivamente dedicado a los niños. Los tratamientos desarrollados en St. Jude han ayudado a subir el índice de supervivencia general del cáncer infantil desde un 20 a un 80 por ciento desde que se inauguró el hospital hace más de 50 años. St. Jude comparte libremente los avances que logra, y cada niño salvado en St. Jude significa que los médicos y científicos de todo el mundo pueden usar ese conocimiento para salvar a miles de niños más. Las familias nunca reciben una factura de St. Jude por tratamiento, traslados, alojamiento ni alimentos, porque de lo único que debe preocuparse una familia es en ayudar a su hijo a vivir. Para conocer más, visite stjude.org o siga al hospital en Twitter e Instagram en @stjuderesearch.