Conocimientos para mejorar las vacunas contra la neumonía

Memphis, Tennessee, 29 de febrero de 2016

Elaine Tuomanen, MD y Colin Kietzman, PhD

Elaine Tuomanen, MD y Colin Kietzman, PhD

Una de las cosas más mortíferas de la Tierra es una célula diminuta. Uno de los principales asesinos de niños de todo el mundo, la bacteria neumococo es responsable de la neumonía, meningitis, otitis media, infecciones de oído y otras enfermedades.

Los investigadores de St. Jude han descubierto cómo una enzima ayuda al neumococo a sobrevivir e invadir el cuerpo. Los hallazgos tienen profundas implicaciones para el tratamiento y las estrategias de vacunación actuales.

La enzima, LytA, ayuda al neumococo a mudar rápidamente su capa externa, o cápsula, poco después de infectar a un huésped. Sin la cápsula, la bacteria puede escapar más fácilmente de las líneas de defensa del sistema inmunitario, ingresar a las células del huésped y propagarse al torrente sanguíneo.

“La mayoría de las vacunas antibacterianas se concentran actualmente en la cápsula para desencadenar la respuesta inmunitaria de protección”, explica la Dra. Elaine Toumanen, del Departamento de Enfermedades Infecciosas de St. Jude. Por lo tanto, los resultados podrían explicar por qué las vacunas actuales son menos eficaces en las enfermedades donde los neumococos tienen menos cápsula, como la neumonía y las infecciones de oído.

Si bien la prevención de la infección es la meta clave, los investigadores también buscan maneras de bloquear la propagación del neumococo después de la infección. “La ruta es nueva para la microbiología y podría proporcionar pistas para diseñar medicamentos para prevenir la enfermedad invasiva” afirmó Toumanen.

Los hallazgos se publicaron en Nature Communications.

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