Carcinoma

¿Qué es un carcinoma?

Los carcinomas son tipos de cáncer que se forman en la piel y en los tejidos que revisten o cubren órganos tales como el corazón, los riñones y los pulmones.

Los principales tipos de carcinomas que se observan en niños y adolescentes incluyen:

  • Carcinoma corticosuprarrenal (Ver tumores corticosuprarrenales):
    • Ocurre en la corteza suprarrenal, la capa exterior de la glándula suprarrenal (ubicada en la parte superior de cada riñón), que produce hormonas necesarias para que el cuerpo funcione correctamente
    • Hace que la glándula suprarrenal elabore demasiada o muy poca cantidad de una o más hormonas, con síntomas relacionados a la ubicación del cáncer.
  • Carcinoma tiroideo (Ver tumores endócrinos):
    • Ocurre en la glándula tiroides, ubicada en el cuello
    • Una glándula tiroides saludable ayuda a controlar la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal, el nivel de energía, el peso corporal y los niveles de calcio en la sangre.
  • Carcinomas nasofaríngeos (de nariz y garganta)
    • Comienzan en la parte superior de la garganta (faringe), detrás de la nariz

¿Qué tan comunes son los carcinomas?

  • Los carcinomas, el tipo de cáncer más común entre adultos, son poco frecuentes en niños. En los Estados Unidos se diagnostican carcinomas a menos de 1000 niños y adolescentes por año, y la mayoría de ellos son adolescentes.
  • Los carcinomas pediátricos más comunes son carcinomas tiroideos. Entre ellos, los carcinomas tiroideos diferenciados son los más comunes.

¿Cuáles son los síntomas del carcinoma?

  • Los síntomas del carcinoma corticosuprarrenal difieren, dependiendo de que el cáncer se haya propagado o no y de la cantidad y el tipo de hormonas que el tumor elabora. Los síntomas pueden incluir lo siguiente:
    • Bulto en el abdomen (vientre)
    • Dolor en el abdomen o la espalda
    • Sensación de saciedad
    • Obtenga más información sobre los tumores corticosuprarrenales.
  • Los síntomas del carcinoma tiroideo incluyen lo siguiente:
    • Un bulto en el cuello que se puede sentir debajo de la piel
    • Ronquera en aumento y otros cambios de voz
    • Problemas para tragar
    • Dolor en el cuello y en la garganta
    • Ganglios inflamados en el cuello
    • Obtenga más información sobre los carcinomas tiroideos.
  • Con el carcinoma nasofaríngeo, la mayoría de los niños tienen un bulto en el cuello causado por la propagación del cáncer hacia los ganglios linfáticos cercanos. Otros síntomas pueden incluir lo siguiente:
    • Pérdida de audición, zumbido en los oídos y/o una sensación de "taponamiento" en uno o ambos oídos
    • Infecciones frecuentes en los oídos o en los senos paranasales
    • Sangrados nasales
    • Congestión nasal
    • Dolores de cabeza
    • Dolor o adormecimiento en la cara
    • Problemas para abrir la boca para hablar o comer

¿Cómo se trata el carcinoma?

El tratamiento del carcinoma varía ampliamente según el tipo de tumor, su ubicación, la propagación (si la hubiera) fuera del sitio original y su efecto sobre las funciones corporales. El tratamiento puede incluir lo siguiente:

  • Cirugía se usa tanto para diagnosticar como para tratar carcinomas:
    • Se realiza una biopsia (extracción de una muestra de tejido para analizarla a fin de detectar la enfermedad) para determinar el tipo y el grado del tumor.
    • Si la biopsia encuentra células cancerosas y el paciente aún está en cirugía, el cirujano podrá extirpar tanto tumor como sea posible quitar en forma segura. Además de la cirugía, se pueden usar quimioterapia y radioterapia para matar las células que queden.
  • Quimioterapia (“quimio”) — utiliza medicamentos poderosos para destruir las células del cáncer o impedir que crezcan (se dividan) y formen más células cancerosas.
    • La quimio podrá inyectarse en el torrente sanguíneo para que pueda desplazarse por el cuerpo.
    • Algunos tipos de quimio se pueden administrar por vía oral.
    • La terapia de combinación usa más de un tipo de quimio a la vez.
  • Radioterapia — usa rayos X de altos niveles de energía u otros tipos de radiación para destruir las células cancerosas o detener su crecimiento:
    • La radiación externa usa máquinas fuera del cuerpo para proporcionar la dosis de rayos X.
    • La radiación interna usa agujas, semillas, cables o catéteres para administrar la radiación directamente en o cerca del cáncer.
    • Algunos tipos de cáncer de tiroides usan yodo radioactivo para buscar adónde puede haberse propagado el cáncer y para ayudar a tratar el cáncer que quede después de la cirugía.
  • Quimiorradioterapia — también se ha utilizado una combinación de quimio y radiación para casos de carcinoma nasofaríngeo.

¿Cuáles son los índices de supervivencia en los casos de carcinoma?

Los índices de supervivencia varían según el tipo de carcinoma, su ubicación y el tiempo transcurrido antes de su descubrimiento y tratamiento. Los índices de supervivencia a cinco años para carcinomas comunes incluyen:

  • Tumor corticosuprarrenal: más del 85% si se detecta en forma precoz y se extirpa por completo
  • Carcinomas tiroideos: alrededor del 98%
  • Carcinomas nasofaríngeos: alrededor del 70%

¿Por qué elegir St. Jude para el tratamiento del carcinoma de su hijo?

  • St. Jude es el único Centro Integral para el Cáncer designado por el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) exclusivamente dedicado a los niños.
  • St. Jude ha creado más ensayos clínicos para el cáncer que cualquier otro hospital infantil en Estados Unidos.
  • La proporción entre enfermeros y pacientes en St. Jude es incomparable: un promedio de 1 por cada 3 en hematología y oncología, y 1 para cada paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos.
  • St. Jude ofrece un equipo dedicado de especialistas para satisfacer las necesidades de los niños con carcinomas, incluyendo: cirujanos (especialistas en otorrinolaringología y en cirugía plástica y reconstrucción), médicos y enfermeras que tratan este tipo de cáncer, médicos especializados en radioterapia, en hormonas (endocrinólogos) y en diagnóstico (patólogos), expertos en imaginología de diagnóstico y medicina nuclear, asesores genéticos, dietistas, logopedas, especialistas en rehabilitación (fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales), especialistas en vida infantil, psicólogos, miembros del equipo de Calidad de vida, expertos que ayudan a gestionar y minimizar los efectos a largo plazo o tardíos del tratamiento, investigadores, científicos y muchos más.
  • La cirugía completa y de calidad es una parte importante del tratamiento de los carcinomas. La cirugía oncológica en niños exige experiencia debido a los riesgos de no extirpar completamente el tumor, no evaluar en forma integral la propagación de la enfermedad y lesionar vasos sanguíneos o nervios. Por ejemplo, las glándulas suprarrenales pueden ser frágiles y los tumores podrían tener coágulos en las venas grandes. La cirugía oncológica de cuello en niños requiere de un experto para evitar daños en nervios importantes que podrían conducir a debilidad, adormecimiento o problemas para hablar o tragar. Para manejar los cambios hormonales que pueden observarse luego de extirpar algunos tipos de tumores o glándulas también es clave el cuidado de expertos antes, durante y después de la cirugía.
  • Las destrezas expertas y la experiencia de los cirujanos especializados de St. Jude pueden ayudar a mejorar las probabilidades de los pacientes de obtener los mejores resultados.
  • St. Jude reúne mentes y esfuerzos de médicos y científicos interesados en tratar juntos el cáncer infantil. Por ejemplo, los científicos de St. Jude crearon un modelo de tumor suprarrenal en el laboratorio que otros científicos usan para someter a prueba los fármacos para tumores suprarrenales. Los médicos y científicos de St. Jude de la clínica y del laboratorio se reúnen periódicamente, en persona o por Internet, con socios de otras partes del mundo para hablar sobre las mejores ideas nuevas para tratar este tipo de cáncer.
  • Los investigadores de St. Jude descubrieron mutaciones (cambios) específicas en el gen TP53 que aumentan las probabilidades de una persona de desarrollar tumores corticosuprarrenales.
  • En 1990, St. Jude desarrolló el Registro internacional de tumores corticosuprarrenales pediátricos, para proporcionar un lugar centralizado donde almacenar y compartir datos y muestras de tumores. Los investigadores utilizan la información de este registro para entender mejor la enfermedad, sus riesgos y sus resultados. Los profesionales clínicos usan además los datos de este registro para diseñar estudios y decidir cuáles son los mejores tratamientos.
  • St. Jude participa en estudios internacionales, incluyendo trabajos con el Grupo de Oncología Pediátrica (Children’s Oncology Group) para estudiar la manera de proporcionar los tratamientos más seguros y eficaces a pacientes con tumores pequeños y con tumores metastáticos.
  • St. Jude está estudiando activamente los cambios genéticos del tumor y en los pacientes, lo que podría ayudar a los científicos a descubrir nuevas y mejores formas de tratar a pacientes con tumores raros.

El sitio web de St. Jude está diseñado con fines educativos solamente y no intenta proporcionar asesoramiento médico ni servicios profesionales. La información proporcionada a través de este sitio no debería usarse para diagnosticar o tratar un problema de salud o una enfermedad. Esto no es un sustituto de la atención profesional. Si tiene o sospecha que podría tener un problema de salud, debe consultar a su proveedor de atención médica.