Sebastián vuelve a meter goles

Cuando Sebastián sea grande, quiere ser jugador profesional de fútbol – y ya está en buen camino. Conoce acerca del premio que ha ganado.

Cuando Sebastián, de 9 años, sea mayor, él quiere ser jugador de fútbol profesional – y ya está en buen camino. El otoño pasado, el equipo de futbol de Sebastián le otorgó el premio “Iron Man” por su esfuerzo y pasión incansables dentro del campo. “Jugar al fútbol siempre ha sido el sueño de Sebastián”, dijo su madre, Belén. 

Pero en el 2014, ese sueño se encontraba en peligro. Ese fue el año que sus padres supieron que el niño sufría de un tumor cerebral poco común llamado meduloblastoma. “Estábamos devastados”, dijo Belén. “Sebastián siempre había sido un niño dulce y amable con un corazón aventurero. Era difícil imaginar que estuviera tan enfermo”.

 

Sebastián celebra su fiesta de "No Más Quimio" con su familia y su equipo de cuidado médico.

Los médicos enviaron a la familia a St. Jude Children’s Research Hospital para que Sebastián recibiera tratamiento y cuidado médico especializado. En St. Jude, el tratamiento de Sebastián incluyó quimioterapia, radioterapia y quimioterapia oral.

Las familias nunca reciben una factura de St. Jude por su tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación. “No hay palabras para describir a St. Jude”, dijo Belén. “Todo está diseñado para que las familias solo tengan que pensar en querer a sus niños”.

Patient Sebastian

Sebastián con su premio "Iron Man". “Lo único que me pedía cuando estaba en el hospital era ser parte de un equipo de fútbol”, dijo su madre, Belén.

A lo largo de su tratamiento, Sebastián nunca perdió de vista su sueño. “Lo único que me pedía cuando estaba en el hospital era ser parte de un equipo de fútbol”, dijo Belén. “Le prometimos que lo inscribiríamos cuando acabara su tratamiento”.

Sebastián terminó su tratamiento en 2015, y ahora vuelve a St. Jude para chequeos médicos. Y tal como le prometieron durante su tratamiento, sus padres le apuntaron en un equipo de fútbol poco después de terminar su tratamiento. “Cada vez que le vemos jugar, nos acordamos de todo lo que ha atravesado, y es increíble ver la energía que tiene”, dijo Belén. 

“Estamos sumamente agradecidos por todo lo que St. Jude ha hecho por nuestra familia.”

Belén, mamá de Sebastián

 
 

Ayude a nuestras familias a enfocarse en sus niños, no en sus facturas médicas.

Su donación como Ángel de Esperanza significa que las familias como la de Sebastián nunca reciben una factura de St. Jude por su tratamiento, transporte, hospedaje ni alimentación – porque su única preocupación debería ser ayudar a sus hijos a vivir. 

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