Lucas, 4 años, neuroblastoma

Cambio de rumbo

Poco antes del comienzo de sus vacaciones a Estados Unidos, Lucas empezó a tener dolores de estómago. Los análisis revelaron que era cáncer. Nunca imaginaron que su primera parada en Estados Unidos sería St. Jude.

Lucas es un gran aficionado al fútbol, siempre dispuesto a animar a su club de fútbol local favorito. Este pasado septiembre, Lucas y su familia se preparaban para viajar desde Chile a los Estados Unidos para sus vacaciones. Con sus pasaportes en mano, la familia estaba a tan solo semanas del viaje cuando Lucas comenzó a tener dolores en su estómago.

Inicialmente, los médicos en Chile diagnosticaron a Lucas con una infección y lo enviaron a casa. Pero el dolor regresó a los pocos días y esta vez los médicos sospecharon que el niño tenía algo más.  En cuestión de horas diagnosticaron a Lucas con neuroblastoma, un tumor canceroso.

Sus médicos le refirieron de inmediato a St. Jude Children’s Research Hospital para continuar su tratamiento. “Todos los médicos de Chile coincidieron en que St. Jude era el mejor lugar para Lucas”, dijo su papá, Carlos. “Los tratamientos que se están usando en St. Jude están años por delante de lo que se está haciendo en Chile”. En St. Jude, el tratamiento de Lucas incluye quimioterapia y una cirugía para remover el tumor.

St. Jude comparte libremente sus descubrimientos, así que cada niño que es salvado en St. Jude significa que médicos y científicos alrededor del mundo pueden usar esos conocimientos para salvar a miles de niños más.

Lucas con su familia

Aunque Lucas continúa con su tratamiento, sigue siendo un niño positivo y de buen ánimo. “Es un niño feliz”, dijo su madre, Daniela. “El personal de St. Jude se ha asegurado de que todo sea más fácil para él y de que esté cómodo”.

Lucas es un fanático del fútbol y le encanta alentar a su equipo favorito en Chile. “Le gusta todo lo que tenga que ver con el fútbol”, dijo Carlos. Hace poco, la hermana mayor de Lucas, Sofia, llegó a St. Jude para acompañar a su hermano luego de terminar el año escolar en Chile. “Cuando llegó Sofia, Lucas estaba muy feliz”, dijo Daniela. “Son inseparables”.

Lucas está respondiendo bien al tratamiento y su familia está agradecida por el apoyo que han recibido. “Todos los médicos y enfermeras han sido fenomenales y han estado con nosotros en cada momento”, dijo Carlos. “Nunca habíamos visto algo así”. 

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