Sara Federico, MD, y Khushi Patel

Inmunoterapia: Poder desde adentro

Una nueva terapia prometedora moviliza el sistema inmunitario de los niños para ayudarlos a destruir las células cancerosas.

Por Elizabeth Jane Walker
Fotos por Ann-Margaret Hedges, Peter Barta

Khushi Patel with her parents

Vaishali (a la izquierda) y Chirag Patel vinieron a St. Jude para el tratamiento de neuroblastoma de su hija. Como parte de su terapia, Khushi recibe un anticuerpo experimental que le indica al sistema inmunitario que ataque y mate las células cancerosas.

En los primeros resultados del ensayo clínico, Sara Federico, MD, y sus colegas esperaban ver un 20 por ciento de mejora con respecto a las respuestas nacionales al tratamiento del neuroblastoma. "Más del 80 por ciento de los niños respondieron", dice Federico, que se muestra aquí con Khushi Patel.

En una tarde fría y lluviosa de octubre del año pasado, Chirag y Vaishali Patel, descubrieron, para su horror, que intrusos se habían infiltrado a su feliz hogar. Los ladrones entraron desapercibidos y atacaron a Khushi, una hermosa niña de 6 años de edad cuya pasión por las artesanías solo estaba eclipsada por la adoración de su hermana bebé.

Los invasores, en realidad, eran células cancerosas dentro del cuerpo de Khushi. Su ataque fue furtivo, lo que impidió que las células fueran descubiertas mientras su número se multiplicaba.

En los meses anteriores, a Khushi le dolía la panza de vez en cuando, pero los médicos no fueron capaces de ver la causa de su dolor. Los medicamentos para el dolor suaves solo la aliviaban temporalmente. Finalmente, un pediatra detectó un bulto en el abdomen de Khushi. Las pruebas no solo detectaron tumores en su glándula suprarrenal sino también en su hígado y pulmones. Khushi tenía neuroblastoma, un cáncer en los tejidos nerviosos y se diseminaba rápidamente.

Era el momento de desalojar a los intrusos. El médico de Khushi la envió al St. Jude Children's Research Hospital.

Un nuevo tipo de tratamiento

"Llegamos a St. Jude un domingo de noche", recuerda Chirag. "Estaba bastante tranquilo a esa hora del día. Pero sentimos que estábamos en un buen lugar."

Durante las siguientes semanas, esa impresión se confirmó cuando la familia conoció al equipo de tratamiento de Khushi. Se les informó a Chirag y a su esposa que los médicos podían mejorar el tratamiento de neuroblastoma estándar con una terapia nueva y prometedora que intentaría movilizar el poder del sistema inmunitario de Khushi para ayudarla a destruir su cáncer.

Este tipo de terapia se llama inmunoterapia.

Tiene mucho sentido que intentemos liberar el sistema inmunitario para que ataque al cáncer.

Sara Federico, MD

 

Ser más listos que las células cancerosas astutas

La tarea principal de nuestro sistema inmunitario es encontrar y eliminar virus, bacterias, células cancerosas y otras sustancias extrañas. Pero cuando las células saludables mutan y se convierten en cancerosas, pueden ser más listas que las defensas naturales de nuestro cuerpo. Es posible que el sistema inmunitario no reconozca las células tumorales como extrañas o es posible que no esté lo suficientemente fuerte para erradicar estas células peligrosas.

¿Y si pudiéramos fortalecer esa respuesta inmunitaria natural? ¿Y si pudiéramos alentar al sistema inmunitario para que le declare la guerra a las células cancerosas?

Ahora podemos.

"Tiene mucho sentido que intentemos liberar el sistema inmunitario para que ataque el cáncer", dice la oncóloga de Khushi, Sara Federico, MD. "Si podemos descubrir cómo aprovecharlo y ayudarlo a atacar el cáncer sin enfermar demasiado a las personas, deberíamos poder matar las células cancerosas pero sin afectar al resto de las células".

Wayne Furman, MD

Wayne Furman, MD, y sus colegas seguirán de cerca a los niños en NB2012 para descubrir si la respuesta temprana se traduce en una cura a largo plazo.

El arma secreta

Como el cáncer de Khushi era muy agresivo, los médicos inmediatamente declararon un ataque generalizado a su enfermedad. Se inscribió en NB2012, un ensayo clínico de St. Jude que combina terapias de cáncer estándar, tales como dosis alta de quimioterapia, cirugía, radioterapia y trasplante de células madre, con un arma secreta conocida como Hu14.18K322A. Este anticuerpo experimental, llamado anticuerpo monoclonal, se produce solo en St. Jude.

El anticuerpo utilizado para tratar el cáncer de Khushi se fabrica en Children’s GMP, LLC, un centro in situ que produce productos biológicos y fármacos de acuerdo bajo pautas federales estrictas. Hu14.18K322A se diseñó para disminuir el dolor y otros efectos secundarios de anticuerpos utilizados en estudios en otros lugares.

Primero, los científicos ubicaron el punto en el anticuerpo que estaba causando los problemas. Luego crearon una mutación de un punto único diseñada para disminuir de manera significativa esos efectos secundarios negativos.

Como parte del ensayo clínico, Khushi recibió anticuerpos monoclonales durante todas las fases del tratamiento. El anticuerpo no ataca las células tumorales por sí mismo. En cambio, alerta al sistema inmunitario de Khushi para que ataque el cáncer.

El anticuerpo funciona reconociendo y uniéndose a una proteína llamada GD2 que está presente en la superficie de casi todas las células de neuroblastoma. Mediante su unión a GD2, el anticuerpo le indica al sistema inmunitario que ataque y extermine las células cancerosas.

Historia de un anticuerpo

Los científicos y médicos de St. Jude han estado estudiando la terapia de anticuerpos por más de una década.

A mediados del 2000, descubrieron que Hu14.18K322A parecía ser prometedor en los niños con enfermedades recurrentes o con neuroblastoma que no respondían a terapias tradicionales. En un estudio posterior, Federico y su colega, Wayne Furman, MD, combinaron ese anticuerpo con quimioterapia. Descubrieron que los pacientes toleraban bien el tratamiento, y que el anticuerpo era eficaz contra el neuroblastoma.

Gracias a esos éxitos, el equipo diseñó NB2012, un ensayo clínico para niños con neuroblastoma de riesgo alto. Esta vez, los investigadores pasaron la terapia de anticuerpos al inicio del tratamiento, y también a lo largo de la segunda y tercera fase de la terapia.

"Realmente queríamos empujar los límites", explica Federico. "No queríamos ver una mejora del 5 por ciento en las respuestas nacionales al tratamiento de neuroblastoma. Queríamos ver al menos una mejora del 20 por ciento".

Después de que los primeros 20 pacientes completaron dos cursos de quimioterapia y terapia de anticuerpos, Furman y Federico compararon los resultados con los de un ensayo clínico de gran tamaño a nivel nacional. La respuesta de St. Jude no fue 5 por ciento mejor. Ni siquiera era 20 por ciento mejor.

"La respuesta temprana a la enfermedad era el doble, más del 80 por ciento de los niños respondieron", dice Federico. "Eso nos entusiasmó mucho a todos".

Promesa temprana

Furman recientemente compartió los resultados preliminares del estudio de NB2012 en una reunión científica nacional. En el 80 por ciento de los niños en NB2012, los tumores primarios fueron 47 a 96 por ciento más pequeños. En el resto de los pacientes, los tumores dejaron de crecer. "La respuesta temprana es muy prometedora, entre las mejores que hemos visto contra el neuroblastoma", dice Furman, "pero aún tenemos mucho por hacer".

Furman, Federico y sus colegas seguirán de cerca a los niños en NB2012 para descubrir si la respuesta temprana se traduce en una cura a largo plazo. "Esa es la pregunta de $64 millones", dice Furman. "Ahora tenemos que esperar a que los niños estén sin terapia por dos o tres años".

El primer paciente en el estudio recientemente pasó la marca de dos años, sin evidencias de la enfermedad. Muchos otros niños, como Khushi, siguen recibiendo el tratamiento.

Khushi Patel

Khushi Patel

Como una rosa

Si bien el primer ciclo de quimioterapia con dosis alta hizo que Khushi se enfermara muchísimo, ella respondió bien al resto del tratamiento.

"Tuvo una excelente respuesta a la terapia", observa Federico.

Federico y otros miembros del personal del hospital se refieren a Khushi como "Sparkle" (Chispa), por su personalidad alegre y su afinidad por la ropa rosa brillante. Ahora, Khushi de 7 años de edad pasa el tiempo pintando, coloreando, haciendo artesanías, jugando y haciendo las tareas domiciliarias con el Programa escolar de St. Jude.

"Matemáticas es mi materia favorita", dice Khushi, que quiere hacer una carrera relacionada con la Medicina cuando crezca. "Me gustaría ser una fisioterapeuta porque podría ayudar a otros niños", explica.

El padre de Khushi dice que la experiencia de la familia en St. Jude renovó su fe en la humanidad.

"En el mundo, las personas pueden estar peleándose y matándose entre sí, pero en St. Jude las personas muestran mucho amor", dice Chirag. "A veces me emociona hasta las lágrimas ver lo como las personas aquí están dispuestas a hacer todo por estos niños. Nuestra familia tiene mucha suerte de que St. Jude esté para apoyarnos".

Mientras Khushi completa la última fase de su tratamiento, sus padres rebosan un espíritu renovado de optimismo y esperanza.

"Ha pasado por un momento realmente muy difícil", dice Vaishali. "Ahora queremos que disfrute la vida. Dios es grande; la vida es buena. No sabemos lo que puede pasar en el futuro, por eso queremos que disfrute la vida lo más que pueda.

"Y nunca olvidaremos lo que St. Jude ha hecho por nosotros".