SJFAMILY: Sacudiendo el árbol genealógico

Los investigadores de St. Jude exploran por qué algunos cánceres se dan con frecuencia en las familias y por qué algunas personas desarrollan más de un cáncer.

Por Elizabeth Jane Walker; Fotografías de Peter Barta, Seth Dixon, Thelen Wright Photography

 

Misterio médico: Madeleine Martin y su madre, Katie, desarrollaron ambas cáncer de riñón en su infancia. Sin embargo, no se han encontrado mutaciones que justifiquen la enfermedad. “Tiene que existir un vínculo genético, si las dos desarrollaron el cáncer exactamente a la misma edad”, dice el padre de Madeleine. “Es que aún no lo hemos encontrado”.

 

Madeleine Martin tiene los ojos castaño oscuro de su madre y la cautivante y amplia sonrisa de su padre. Tiene el cabello de su madre y las manos de su padre. Pero una similitud ha confundido tanto a su familia como a la comunidad médica: al igual que su madre, Madeleine desarrolló un cáncer de riñón llamado tumor de Wilms.

Las probabilidades de que uno de los padres y un hijo tengan este cáncer tan poco común son minúsculas.

En 1979, la mamá de Madeleine, Katie, que entonces tenía 18 meses de edad, recibió tratamiento para el tumor de Wilms en St. Jude Children’s Research Hospital. Cuando Katie creció y se convirtió en enfermera profesional, se enteró de que su bebé solo tendría una probabilidad de entre 1 y 3 % de tener ese cáncer. De todos modos, poco después del nacimiento de Madeleine, Katie solicitó una ecografía, no porque su bebé hubiera mostrado síntoma alguno, sino por una pequeña preocupación persistente.

Con total seguridad, la exploración mostró que Madeleine tenía el tumor de Wilms.

Las pruebas genéticas no revelaron ninguna mutación que pudiera explicar la enfermedad tanto en la madre como en la hija. Los Martin se inscribieron en un estudio sobre el tumor de Wilms en otro centro médico. Una vez más, no se encontró ninguna mutación en común.

“Tiene que existir un vínculo genético, si las dos desarrollaron el cáncer exactamente a la misma edad”, dice Justin, el esposo de Katie. “Es que aún no lo hemos encontrado”.

Chimene Kesserwan, MD, está dirigiendo una iniciativa para averiguar por qué algunos cánceres se dan con frecuencia en las familias y por qué algunas personas desarrollan más de un cáncer.

En busca de respuestas

Chimene Kesserwan, MD (a la derecha), está dirigiendo una iniciativa para averiguar por qué algunos cánceres se dan con frecuencia en las familias y por qué algunas personas desarrollan más de un cáncer. Como parte de ese proyecto, se reúne con Jason Quave, Amanda Seymour y sus hijos.

En busca de misterios médicos

Recientemente St. Jude abrió un nuevo estudio que apunta a descubrir respuestas a este y otros cánceres familiares sin explicación. Es el esfuerzo más grande hasta la fecha en St. Jude para descubrir genes de predisposición al cáncer adicionales.

El ensayo clínico SJFAMILY está diseñado para averiguar por qué algunos cánceres se dan con frecuencia en las familias y por qué algunas personas desarrollan más de un cáncer. El estudio está abierto no solo para los pacientes de St. Jude, sino también para las familias en todo el mundo que tienen cánceres posiblemente hereditarios.

“Queremos hablar con familias como los Martin, que ya se han sometido a pruebas para averiguar el vínculo y que han obtenido resultados negativos”, dice Chimene Kesserwan, MD, de Oncología de St. Jude.

Ella y sus colegas están buscando personas que hayan desarrollado uno o más cánceres, con la aparición del primer cáncer antes de los 26 años de edad, y que también tengan familiares cercanos (como hijos, padres, hermanos, tíos o abuelos) con el diagnóstico del mismo cáncer antes de los 50 años. Los investigadores desean inscribir a los miembros de estas familias en el estudio de investigación, tanto a aquellos con cáncer como a los que no han desarrollado cáncer. Los investigadores también están buscando personas con afecciones genéticas conocidas que aumentan el riesgo de cáncer.

El ambicioso proyecto pretende inscribir unos 3000 participantes en los próximos 10 años. Kesserwan, la investigadora principal del estudio, ya ha recibido consultas de médicos de lugares lejanos como Argentina, Australia, Irlanda y Líbano.

“Ya se corrió la voz”, dice ella.

Kim Nichols, MD, en la fotografía con Janilef Barranco Vazquez, dice que espera que SJFAMILY ayude a los científicos a entender los cánceres que se transmiten de una generación a otra en las familias.

Causa desconocida, efecto importante

Kim Nichols, MD, en la fotografía con Janilef Barranco Vazquez, dice que espera que SJFAMILY ayude a los científicos a entender los cánceres que se transmiten de una generación a otra en las familias.

El nacimiento de un registro

Kim Nichols, MD, directora de la División de Predisposición para el Cáncer de St. Jude, prevé que el estudio dará como resultado un registro rico en datos clínicos y muestras biológicas. Los investigadores profundizarán en ese recurso para identificar nuevos genes y síndromes de predisposición para el cáncer.

“Conocemos las causas para algunos cánceres familiares”, dice Nichols. “Pero algunas familias, como la familia Martin, tienen miembros con cáncer y no sabemos el por qué. A veces, personas en la misma familia pueden desarrollar más de un cáncer. ¿Por qué sucede esto? La respuesta podría estar en los genes. Pero los genes que provocan estos cánceres particulares aún no se han identificado. Eso es lo que esperamos hacer a través del estudio SJFAMILY”.

La participación es sencilla y se puede hacer sin necesidad de viajar a St. Jude. Las personas en el estudio simplemente proporcionan muestras de sangre e información de salud que se usará para investigaciones actuales y futuras. Cuando sea posible, los científicos también recopilarán y almacenarán otras muestras biológicas como muestras sobrantes de un tumor o médula ósea.

Hasta el momento, St. Jude ha inscrito alrededor de 60 familias, incluidos los Martin.

SJFAMILY está abierto no solo para los pacientes de St. Jude, sino también para las familias en todo el mundo que tienen cánceres posiblemente hereditarios.

Aprender Más

 

Investigación de la herencia genética

Los cambios en el ADN pueden llevar al desarrollo del cáncer y otras enfermedades. A través del estudio SJFAMILY, los científicos usarán la secuenciación del ADN para buscar cambios genéticos en las muestras donadas. Esta tecnología “lee” cada letra del ADN para encontrar mutaciones que puedan contribuir al desarrollo del cáncer. Nichols y Kesserwan hacen hincapié en que el estudio de investigación no ocupa el lugar de las pruebas o el asesoramiento genético clínico.

Las muestras y la información presentadas para SJFAMILY se usarán como parte de un proyecto de investigación en curso más grande. Los científicos en el Departamento de Biología Computacional de St. Jude usarán métodos y herramientas de visualización innovadores para analizar las enormes cantidades de datos que se acumularán a lo largo del proyecto.

Como este estudio a largo plazo está diseñado para encontrar conexiones entre las muestras, cada familia podría no recibir necesariamente detalles sobre su situación específica. Las familias que estén interesadas en averiguar dicha información deberían buscar asesoramiento y pruebas genéticas clínicas.

Marcar los marcadores

Además de identificar nuevos genes, los investigadores esperan encontrar marcadores genéticos que podrían afectar la forma en que un síndrome genético conocido se presenta en una familia específica. Por ejemplo, en algunas familias, los cánceres aparecen en los miembros más jóvenes. En otras familias, los cánceres podrían afectar solamente a un órgano dado. ¿Qué es lo que influye en que una persona desarrolle cáncer?

“Hay algunas personas que tienen un mayor riesgo de padecer una determinada enfermedad pero no la desarrollan”, explica Nichols. "Un motivo podría ser que determinadas personas tienen un modificador genético. Por ejemplo, hay personas que tienen cambios en un gen de predisposición para el cáncer que nunca desarrollan cáncer a pesar de tener un mayor riesgo. A veces en la misma familia vemos incluso dos personas con la misma mutación y una persona desarrolla el cáncer y la otra no.

“Por lo tanto, el segundo objetivo del estudio es intentar identificar marcadores genéticos que podrían afectar la forma en que una enfermedad se manifiesta en una familia con una afección genética conocida”.

¿Cómo encuentra St. Jude las conexiones?

El estudio SJFAMILY usará la secuenciación del genoma completo y del exoma completo para descubrir nuevos genes de predisposición al cáncer.

Secuenciación del exoma completo

estudia un corte del genoma humano, aproximadamente del 1 al 2 %

Secuenciación del genoma completo

determina el orden exacto de los 3 mil millones de nucleótidos en nuestro ADN.

Estos procesos permiten a los investigadores encontrar la mayor cantidad posible de anomalías genéticas. Los hallazgos podrían conducir a nuevas y mejores maneras de diagnosticar y atender a las personas con cánceres familiares.

 

El panorama general

Los investigadores de St. Jude predicen que los hallazgos del proyecto podrían también extenderse mucho más allá del cáncer infantil.

Estudiar síndromes familiares muy poco frecuentes puede tener amplias repercusiones en nuestra comprensión de la biología del cáncer. Por ejemplo, el gen RB1 fue el primer gen identificado que se vinculó con una forma de cáncer familiar: el cáncer de ojo retinoblastoma. Solo entre 250 y 300 niños reciben un diagnóstico de retinoblastoma cada año en los Estados Unidos. Aproximadamente el 40 % de ellos tiene una forma hereditaria de la enfermedad.

¿Entonces por qué estudiar un vínculo familiar que afecta a tan pocas personas?

“Resulta que los genes alterados en las células saludables de las personas con cánceres familiares a menudo son los mismos genes alterados más ampliamente en las células de cáncer en general”, explica Nichols. “El gen RB1, y ruta genética, es uno de los genes más comúnmente alterados en todos los cánceres humanos”.

Por ejemplo, además del retinoblastoma, las mutaciones del RB1 también están implicadas en el desarrollo de cáncer de vejiga, así como también de algunos cánceres de pulmón, mama, huesos y piel.

Investigación de hoy, curas del mañana

Muchas familias que participan en el SJFAMILY simplemente desean ayudar a que St. Jude logre descubrimientos que ayudarán a las generaciones futuras.

Para los Martin, la participación es una forma de retribuirle al hospital que salvó las vidas tanto de Katie como de Madeleine. Pero la familia también entiende el valor intrínseco de la investigación.

 “El avance científico es el motivo por el cual Madeleine está viva”, dice Justin. “Y tiene que seguir avanzando. El cáncer aparece cuando los genes tienen un error. Si los científicos pueden averiguar cómo evitar que se produzca ese error para que otros no tengan que someterse a mayores tratamientos, sería un objetivo fantástico que vale la pena lograr”.

Más información: stjude.org/SJFAMILY