Lecciones del parque infantil

Jugar limpio. Dormir siestas. Tomarse de las manos. Compartir. Compartiendo información y recursos con colegas de todo el mundo, los científicos de St. Jude esperan encontrar la cura para los tumores sólidos pediátricos.

Es una de las primeras lecciones que aprendimos en preescolar: el arte de compartir. Tendiéndoles la mano a otros, la diversión se multiplica. Ahora, St. Jude Children's Research Hospital aplica esa práctica del parque infantil a los tumores sólidos infantiles. Y los resultados son drásticos.

Los médicos e investigadores de St. Jude han construido el repositorio de muestras de tumores sólidos pediátricos y datos sobre exámenes de drogas más completo del mundo. Y comparten este tesoro con científicos de todo el mundo.

Es un proyecto en el que no tienen lugar ni el ego ni la ganancia financiera. El objetivo es simple: avanzar en la atención de niños con tumores sólidos en todo del mundo.

Tomarse las manos, jugar juntos

En 2019, St. Jude y la Facultad de Medicina de Washington University aunaron fuerzas para decodificar los genomas de pacientes con cáncer infantil. Los científicos de St. Jude comenzaron a preguntarse de inmediato: "¿Cómo probaremos los fármacos en tumores con estas mutaciones específicas?".

No tenían muchas opciones. Las líneas celulares de tumores existentes que se habían cultivado durante décadas no necesariamente resultaron de utilidad. Entonces, los científicos de St. Jude se dieron cuenta de que podrían usar muestras de tejido de los pacientes para cultivar tumores en el laboratorio.

"Aquí vemos una gran cantidad de pacientes diferentes: de todo, desde los tumores sólidos pediátricos más comunes, como el neuroblastoma, hasta tumores de una rareza increíble. Esto nos da la oportunidad de generar un recurso que abarque todo el espectro de tumores sólidos. Contamos con la experiencia y la infraestructura para cultivarlos en el laboratorio", explica el Dr. Michael Dyer, PhD investigador de Howard Hughes Medical Institute del Departamento de Neurobiología del Desarrollo de St. Jude.

Compartir los juguetes

En un ensayo clínico liderado por la Dra. Sara Federico, oncóloga de St. Jude, cerca de 200 pacientes sometidos a cirugía para extraer tumores sólidos dieron su consentimiento para que los científicos utilizaran parte de las muestras de tumor para el proyecto. Después de eliminar información indentificadora para proteger la confidencialidad del paciente, los científicos se pusieron a trabajar. Secuenciaron cada tumor, examinaron la anatomía del tejido y analizaron la estructura utilizando una tecnología llamada microscopía de electrones.

Cada tumor tiene sus propias peculiaridades y exige su propio conjunto de condiciones para cultivarse en el laboratorio. "Hay que descifrar cada tumor", señala Dyer.

A medida que crecía la colección de tumores, los científicos de St. Jude los utilizaban para ver qué fármacos eran más efectivos contra mutaciones particulares. Los investigadores también trabajaron para precisar la concentración específica de los fármacos necesaria para matar las células cancerosas.

La cantidad de información que se generó es vasta.

"A medida que cultivábamos más y más tumores, nos empezamos a dar cuenta… ‘¡Vaya! Es realmente una colección sorprendente’, recuerda Dyer. "Podemos guardarnos la información y ser los únicos que la tenemos en todo el mundo, pero así no lograríamos nuestro objetivo.

Así que pensamos: ‘¿Y si la compartimos?’".

Dar generosamente

La Red de Tumores Sólidos Infantiles le permite a St. Jude hacer justamente eso. Investigadores de todo el mundo pueden obtener datos y muestras de tumores sin costo y sin obligación alguna de colaborar. Las solicitudes de recursos son revisadas por Dyer y el Dr Alberto Pappo, ambos a cargo del Departamento de Biología del Desarrollo y el Programa Sobre Tumores Sólidos, en consulta con un panel asesor. Los solicitantes se hacen cargo solo de los costos de envío.

La Dra. Beth Stewart, del Departamento de Oncología de St. Jude, ha enviado muestras a colegas de todos los Estados Unidos, como también a Asia, Australia y Europa. Aquí cita diversos aspectos del programa que lo hacen notable.

"Contamos con el banco de recursos más grande", dice, "y la forma en que creamos los recursos es especial. Normalmente, cuando uno da algo a otra persona, espera algo a cambio. Pero este no es el caso aquí. Si colaboran con nosotros está bien, pero no tienen la obligación de hacerlo. Es un ofrecimiento de buena voluntad que hacemos para la mejora de los pacientes pediátricos".

Ser agradecido

La Red de Tumores Sólidos Infantiles contribuye a que St. Jude cree asociaciones robustas en todo el planeta. Muchos investigadores que han obtenido datos y muestras han seguido la línea del hospital y han compartido con entusiasmo sus resultados. La red no solo forja nuevas relaciones sino que une a los científicos y los médicos en pos de un objetivo común.

Michael Dyer, Beth Stewart y Alberto Pappo

Michael Dyer, PhD, Stewart de Beth, MD y Alberto Pappo, MD colaboran.

"Es realmente un mensaje poderoso", dice Dyer, "poder decir: ‘Es gratis. Lo único que tienen que pagar es el envío. Queremos que lo tomen y sigan sus ideas’. Ya se han publicado varios trabajos que usan datos de este proyecto. Es sorprendente pensar hasta dónde puede llegar el efecto".

"Compartir datos, experiencia y recursos tiene sus propias recompensas inherentes", explica Stewart.

"Tenemos unos recursos tan fenomenales y unos colaboradores tan increíbles…", continúa. "Me siento muy afortunada cada vez que atravieso las puertas del hospital por tener la oportunidad de hacer este tipo de trabajo".

Más información

Más información sobre la Red de Tumores Sólidos Infantiles: visite stjude.org/CSTN o envíe un correo electrónico a CSTN@stjude.org