Nuestros comienzos

“Muéstrame el camino en mi vida y te construiré un santuario.”
-Oración de Danny Thomas a San Judas de Tadeo

Inseguro sobre la dirección que debería tomar su vida, el joven Danny Thomas, buscó guía en San Judas Tadeo, el santo patrono de las causas perdidas. Si San Judas señalara el camino que debiera tomar, Danny lo seguiría. A cambio Danny prometió construir un santuario en su nombre. El éxito siguió a la plegaria de Danny, muy pronto el legendario artista se dedicó a cumplir su promesa a San Judas. El resultado fue St. Jude Children’s Research Hospital.

Danny Thomas

De joven, Danny Thomas tenía una meta sencilla: entretener a la gente y ser lo suficientemente exitoso como para poder mantener a su esposa y a su familia. Sin embargo no era fácil conseguir trabajo.

Él y su familia luchaban, mientras su desesperación crecía y crecía. Se preguntaba si debía abandonar su sueño de actuar y buscar un empleo estable. Entonces fue cuando acudió a San Judas Tadeo, el santo patrono de las causas difíciles. “Muéstrame mi camino en la vida”, le juró al Santo una noche en una iglesia de Detroit, “y te construiré un santuario”.

Esa plegaria a San Judas significó un momento fundamental en su vida. Poco tiempo después, comenzó a encontrar trabajo, convirtiéndose finalmente en una de las estrellas más importantes de la radio, el cine y la televisión de esa época.

Y siendo una de las celebridades más destacadas del mundo, Danny aprovechó su fama para cumplir con la promesa que le había hecho a San Judas Tadeo y cambiar la vida de miles de niños y familias.

Una institución de investigación única

Al principio, el santuario prometido por Danny a San Judas Tadeo iba a ser un hospital general de niños ubicado en alguna parte del sur del país. El mentor de Danny era el Cardenal Samuel Stritch, y él le recomendó que considerara la posibilidad de construirlo en Memphis, Tennessee, la ciudad natal del Cardenal.

Al principio, el santuario prometido por Danny a San Judas Tadeo iba a ser un hospital general de niños ubicado en alguna parte del sur del país. El mentor de Danny era el Cardenal Samuel Stritch, y él le recomendó que considerara la posibilidad de construirlo en Memphis, Tennessee, la ciudad natal del Cardenal.

hospital

Ya en 1955 Danny y un grupo de empresarios de Memphis que él mismo había convocado para construir el hospital decidieron que debería ser algo más que un simple hospital general de niños. En ese entonces, el índice de supervivencia del cáncer infantil era del 20%, y en los casos de leucemia linfoblástica aguda (LLA) — la forma más común de cáncer infantil — solo el 4% de los niños sobrevivía a la enfermedad. Creían que St. Jude podía ayudar a esas familias que no tenían otro lugar adonde recurrir. St. Jude se convertiría en una institución de investigación única donde los mejores médicos y científicos del mundo trabajarían juntos para curar el cáncer infantil, la enfermedad de las células falciformes y otras enfermedades terminales.

Y en cuanto a las familias con niños que luchaban contra estas enfermedades, Danny quería quitarles el peso de tener que afrontar los costos del tratamiento para que pudieran sentirse libres de concentrarse únicamente en sus niños.

Una vez definida la idea del santuario para San Judas, Danny y sus colaboradores se enfocaron en recaudar los fondos necesarios para construirlo y mantenerlo.

 

Fondos para financiar el hospital

Danny comenzó a recaudar dinero para materializar su visión a principios de la década de 1950. Ya en 1955, los líderes empresariales de Memphis que se habían sumado a su causa también comenzaban a llevar a cabo iniciativas de recaudación en sus comunidades. Danny además quería hacer correr la voz por todo el país sobre lo que estaba haciendo para tratar de conseguir todo el apoyo posible.

Frecuentemente, Danny y su esposa, Rose Marie, recorrían los Estados Unidos de costa a costa, para hablar sobre su sueño de construir St. Jude Children’s Research Hospital a cualquier grupo que quisiera escucharlos para pedirles su apoyo. Y lo hacían a un ritmo tan vertiginoso que Danny y Rose Marie llegaron a visitar 28 ciudades en 32 días.

Yazleemar

Además de la construcción, Danny sabía que debía encontrar una manera de financiar la operación anual del hospital. Y fue entonces que recurrió a sus amigos estadounidenses de origen árabe. Danny creía que al brindar su apoyo a St. Jude, este grupo de estadounidenses podría agradecer a los Estados Unidos por el regalo de la libertad dado a sus padres y también sería una forma noble de honrar a los antepasados que emigraron a este país.

La convocatoria de Danny tuvo excelentes resultados. En 1957, 100 representantes de la comunidad árabe-estadounidense se reunieron en Chicago para crear ALSAC® con el único fin de recaudar fondos para apoyar a St. Jude Children’s Research Hospital.

Desde ese día en Chicago, ALSAC ha sido la entidad responsable de todos los esfuerzos de recaudación de fondos del hospital, logrando recaudar cientos de millones de dólares al año a través de beneficios y campañas de recaudación en comunidades estadounidenses de cualquier etnicidad, religión o raza.

Hoy en día, ALSAC es la segunda organización benéfica más importante del país dedicada al cuidado de la salud* y subsiste gracias al generoso apoyo de 9 millones de donantes y de los esfuerzos de más de 1 millón de voluntarios de todo el país.

Ximena y su madre

El legado de Danny

St. Jude Children’s Research Hospital fue inaugurado el 4 de febrero de 1962.  Desde entonces, hemos logrado inmensos avances en la investigación del cáncer infantil. Hemos ayudado a mejorar el índice de supervivencia del cáncer infantil de un 20% al 80%. Y la LLA, la enfermedad que en 1962 era prácticamente una sentencia de muerte, hoy en día tiene un índice de supervivencia del 94%.

Estamos a la vanguardia de la investigación y el tratamiento del cáncer infantil y otras enfermedades terminales a nivel mundial, y creamos más ensayos clínicos sobre el cáncer que cualquier otro hospital pediátrico. Compartimos libremente esos avances, y cada vez que un niño es salvado en St. Jude, médicos y científicos alrededor del mundo pueden utilizar esos conocimientos para salvar a miles de niños más.

Y aún hoy, como desde que abrimos nuestras puertas, las familias nunca reciben una factura por parte de St. Jude, incluyendo su tratamiento, transporte, hospedaje y alimentación, porque en St. Jude las familias se dedican totalmente en ayudar a sus hijos a vivir.

Danny Thomas falleció en 1991, pero nos dejó un legado perdurable, y el valioso compromiso de salvar la vida de los niños de todas partes. No descansaremos hasta ningún niño muera a causa del cáncer.

*Afirmación basada en el ranking de instituciones benéficas Philanthropy 400 del 2014 de Chronicle of Philanthropy.